Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Japón, sin dudarlo, y si puedo concretar, Osaka. Allí están las dos cosas que necesito: la calma japonesa y, al mismo tiempo, el desparpajo y la alegría de la gente de esa zona. Dicen que Osaka es un poco la España de Japón, y creo que por eso me sentiría en casa sin dejar de estar lejos.