¿Cuál es “la sombra del trono”?
La sombra del trono es, literalmente, lo que proyecta un trono vacío. En el mundo de la novela gobernaron durante siglos quince dioses; un día desaparecieron, y lo que quedó fue un trono que nadie volvió a ocupar. No por descuido: se convirtió en símbolo, en promesa. Nadie gobernaría ese mundo nunca más. Esa es la superficie. Pero un trono vacío no significa que no haya poder, significa que el poder ha dejado de dar la cara. Y ahí es donde empieza la novela: en la sospecha de que la ausencia de los dioses no dejó un vacío, sino una sombra, y de que en esa sombra hay alguien que lleva mucho tiempo decidiendo por todos sin necesidad de sentarse en ningún sitio. Me interesaba porque no es una idea fantástica, es bastante cotidiana: en el mundo real casi nunca manda quien parece que manda. Hay una superficie visible, con nombres y ceremonias, y una trastienda donde se toman las decisiones de verdad. El trono es lo que se nos permite ver. La sombra es todo lo demás.
