LA SOMBRA DEL TRONO
26A37DED-C6A9-45E2-921A-00AED7044FC4.png

Responsable de carga e inventario de la caravana

Harek

01

Presencia

Descripción física

Harek es un hombre grande y pesado, de estatura media-alta y constitución muy ancha. Tiene un torso voluminoso, hombros fuertes y brazos gruesos, desarrollados por años cargando sacos, moviendo cajas y empujando carros atascados. Su corpulencia no parece la de un combatiente entrenado, sino la de un trabajador acostumbrado a utilizar todo el cuerpo para realizar su oficio. Tiene el rostro ancho y curtido, con mejillas robustas, nariz gruesa y profundas líneas en la frente. Su piel está enrojecida y castigada por el frío, el viento y las largas jornadas al aire libre. Sus ojos son pequeños y claros, protegidos bajo unas cejas pobladas que le dan una expresión permanentemente desconfiada. Lleva el cabello castaño rojizo, corto y algo ralo en la parte superior. Su barba es abundante, áspera y de un tono cobrizo oscuro, salpicada por algunas hebras grises. Las manos son uno de sus rasgos más visibles: grandes, nudosas y cubiertas de callos, con dedos gruesos y uñas cortas marcadas por la suciedad del trabajo. Viste una camisa oscura de tejido resistente, cerrada mediante cordones, y un abrigo largo y gastado que apenas consigue protegerlo de la humedad. Lleva un cinturón ancho del que cuelgan pequeñas herramientas, llaves y un pesado libro de cuentas guardado en una funda de cuero. Lo porta con el cuidado y la seriedad con los que otro hombre llevaría un arma.
02

Carácter

Personalidad

Harek es brusco, desconfiado y profundamente práctico. Juzga a las personas por su capacidad para trabajar, respetar las normas y no causar problemas. No le interesa de dónde vienen ni qué historia cuentan mientras cumplan con su tarea y mantengan las manos alejadas de aquello que no les pertenece. Tiene una forma directa de hablar, seca y poco amable, pero no parece cruel. Su dureza nace de la responsabilidad de proteger una carga de la que depende toda la caravana. Sabe que una cuerda perdida, un saco mal contado o un trabajador descuidado pueden convertirse en un problema grave durante una ruta invernal. Es ordenado, meticuloso y muy posesivo con el material bajo su cuidado. Su mayor virtud es la fiabilidad: conoce cada objeto, cada tarea y cada movimiento del carro. Su principal defecto es una suspicacia constante que le hace tratar a cualquier recién llegado como un posible ladrón o una futura complicación.