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Presencia
Descripción física
Hollín es un hombre joven, de estatura media y constitución delgada pero atlética. Tiene hombros estrechos, brazos fibrosos y un cuerpo ligero, preparado para moverse con rapidez por espacios cerrados, bosques y terrenos irregulares. Su postura suele permanecer ligeramente inclinada, con el peso preparado sobre las piernas, como si nunca estuviera completamente en reposo.
Su rostro es estrecho y anguloso, con pómulos marcados, mandíbula fina y facciones endurecidas por la intemperie. Tiene la piel morena, cubierta por pequeñas cicatrices, manchas de suciedad y restos de hollín que se acumulan alrededor de las mejillas y la frente. Sus ojos son oscuros y muy atentos; rara vez miran de frente durante demasiado tiempo, porque recorren constantemente entradas, ventanas y posibles rutas de escape.
Lleva el cabello negro, corto y espeso, algo más largo en la parte superior y siempre desordenado. No lleva barba, aunque una sombra oscura le cubre la mandíbula después de varios días de viaje. Viste prendas negras y grises sin piezas rígidas ni adornos que puedan brillar o producir ruido: túnica ajustada, capas ligeras de tela, pañuelo amplio alrededor del cuello y protecciones de cuero flexible en antebrazos y torso. Su ropa parece absorber la escasa luz de los lugares por los que se mueve.
Sus manos son estrechas, rápidas y cubiertas por vendas oscuras que protegen los nudillos y las palmas. En conjunto, Hollín tiene una presencia discreta e inquietante: parece fácil perderlo de vista incluso cuando se encuentra a pocos pasos.
02
Carácter
Personalidad
Hollín es reservado, vigilante y extremadamente independiente durante las operaciones. Habla poco y evita ocupar el centro de una conversación. Prefiere observar desde los márgenes, reunir información y actuar antes de que los demás comprendan que existe un peligro.
Posee una gran paciencia y un control corporal extraordinario. No combate desde la fuerza ni desde la rabia, sino desde la oportunidad. Espera el ángulo correcto, golpea con precisión y desaparece antes de que el adversario pueda reaccionar. No busca exhibirse ni causar más daño del necesario.
Su carácter puede resultar inquietante porque aparece sin avisar, se marcha sin despedirse y rara vez explica todo lo que ha visto. Sin embargo, esa distancia no implica falta de lealtad. Hollín protege a La Senda de una forma silenciosa, asegurándose de que ningún enemigo llegue hasta el grupo sin pasar antes por él.
Su mayor virtud es la capacidad de moverse y decidir sin ser detectado. Su principal defecto es su dificultad para confiar plenamente en otros: está tan acostumbrado a trabajar solo que puede ocultar información o asumir riesgos innecesarios antes que depender de un compañero.
