LA SOMBRA DEL TRONO
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Trabajador del puerto

Jórund

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Presencia

Descripción física

Jórund es un hombre de estatura media-alta y constitución firme, aunque más fibrosa que corpulenta. Tiene los hombros anchos, los brazos fuertes y un cuerpo desarrollado por el trabajo físico en el puerto. Su postura suele ser algo encorvada, como la de quien lleva años cargando peso y trabajando bajo el frío y la lluvia. Su rostro es alargado y áspero, con pómulos marcados, mandíbula fuerte y profundas líneas de cansancio alrededor de los ojos. Tiene la piel clara, curtida por la sal y el viento, cubierta por pequeñas cicatrices y manchas de suciedad. Sus ojos son verde grisáceo y mantienen una expresión seria, alerta y algo agotada. Lleva el cabello castaño oscuro, corto, ondulado y habitualmente desordenado por la humedad. Una barba irregular le cubre la mandíbula y acentúa su aspecto descuidado. Viste una camisa gruesa de trabajo, gris y muy gastada, con las mangas remangadas y varias manchas antiguas de sangre, barro y sal. Tras resultar herido, lleva el costado fuertemente vendado. La tela se marca bajo la ropa y lo obliga a mantener el torso ligeramente rígido. Sus manos son grandes, agrietadas y llenas de callos, aunque sus dedos conservan la sensibilidad necesaria para trabajar con la Vida.
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Carácter

Personalidad

Jórund es trabajador, resistente y poco dispuesto a admitir que necesita ayuda. Está acostumbrado a continuar mientras pueda mantenerse en pie, incluso cuando hacerlo resulta imprudente. Su primera reacción después de ser curado es intentar levantarse, y al día siguiente corre a ayudar pese a que cada paso todavía le causa dolor. Tiene un fuerte sentido comunitario. No posee una gran formación ni un dominio excepcional de la Vida, pero utiliza lo que sabe cuando Rimvik lo necesita. No busca reconocimiento y parece medir su valor por su capacidad para seguir siendo útil. Es terco, directo y poco expresivo. Soporta el dolor en silencio y evita convertirse en una carga para los demás. Su mayor virtud es su disposición a ayudar incluso en malas condiciones. Su principal defecto es una obstinación que le impide respetar sus propios límites y puede agravar sus heridas.